El pasado 7 de abril, cerca de la Plaza de la Constitución (me ahorraré el chascarrillo) a las 19.30 aprox se concentraban los simpatizantes del partido de ultraderecha VOX para asistir al mitin de la campaña electoral de la Comunidad de Madrid. Algunos han considerado este acto como una provocación directa hacia el partido de la formación morada ya que el líder de Podemos es precisamente de Vallecas, barrio obrero por excelencia de Madrid y uno de los bastiones de la izquierda. Otros simplemente consideran que están en su derecho constitucional de realizar un mitin para el que contaban con el permiso de la Delegación de Gobierno (PSOE) y un fortísimo dispositivo policial. Sea como fuere, hemos podido ver todos como el desarrollo de la jornada fue muchas cosas menos «tranquila» y «democrática».

Según la prensa sea de un color u otro los titulares van desde » VOX pincha en Vallecas por el boicot de mil antifascistas y la policía carga contra periodistas» hasta «Iglesias justifica la violencia contra VOX durante un mitin en Vallecas». Interpretaciones muy diferentes que ponen en evidencia la clara polarización y posición politicosocial que tenemos en la actualidad.

Esa polarización también la hemos vivido desde hace unos años en Catalunya con el tema del constitucionalismo vs independentismo y, aunque sean dos posturas antagónicas y totalmente respetables, han traído más problemas que bienestar a nuestra sociedad. Así pues, esta observación me lleva a las siguientes reflexiones: ¿ a quienes beneficia este enfrentamiento constante? ¿ en qué beneficia al ciudadano de a pie esta crispación? Porque mientras discutimos entre nosotros sobre derecha vs izquierda, fascismo vs comunismo, unidad o independencia en términos absolutos sin dejar espacio a ningún otro escenario para dialogar, no estamos solucionado el problema del paro que ha subido drásticamente durante la pandemia, ni nos unimos para conseguir un 15% de vivenda social ni ninguna de las medidas que sería lógico afrontar conjuntamente para salir de la crisis económica y social que tenemos enfrente nuestro.

Por todo ello, como bien escribió D. Vosseler en el artículo anterior, ¿ no será que nos tienen distraídos en debates sin salida porque saben que juntos somos más?